El actor y músico argentino asume el papel de Narrador adulto en la adaptación musical del clásico de Antonio Santa Ana, compartiendo detalles sobre el proceso creativo y el impacto de la obra en el teatro musical actual
Alan Madanes, reconocido por su trabajo en teatro musical y su pasión por la música, se prepara para el estreno de la primera adaptación musical de Los ojos del perro siberiano, basada en la novela de Antonio Santa Ana. La producción, que llegará al Teatro Politeama, marca un nuevo reto en la carrera del actor, quien interpretará al Narrador adulto en una historia que ha conmovido a varias generaciones de lectores y ahora busca conectar con el público desde el escenario.
Un proyecto que cruza generaciones
La adaptación musical de Los ojos del perro siberiano cuenta con la dirección de Nico Sorrivas y Ceci Miserere, y la participación de un reparto que incluye a Fabio Di Tomaso y Felipe Bou Abdo. Madanes, de 32 años, compartió que cada personaje representa una oportunidad para reinventarse y explorar nuevas emociones. El proceso de preparación ha sido intenso, con ensayos dedicados a construir la relación entre los personajes y a trasladar la sensibilidad de la novela al lenguaje teatral y musical.
El actor relató que su vínculo con el arte comenzó desde la infancia, primero a través de la música y luego con la actuación. Su formación incluyó estudios en la UNA y en la escuela de Nora Moseinco, además de una experiencia autodidacta en instrumentos musicales. La vocación por el teatro se consolidó con el tiempo y el trabajo constante, especialmente tras su participación en Cuando Frank conoció a Carlitos, obra que significó un punto de inflexión en su carrera y lo acercó a un público más amplio.
Desafíos y temas actuales en la obra
La historia de Los ojos del perro siberiano aborda temas como los prejuicios, el VIH y los secretos familiares, elementos que Madanes considera fundamentales para el teatro contemporáneo. El actor destacó la importancia de tratar estos temas con responsabilidad y sensibilidad, contando con el asesoramiento de Fundación Huésped para abordar el VIH desde una perspectiva informada y respetuosa. La obra busca generar reflexión en la audiencia, especialmente en las nuevas generaciones, invitando a cuestionar la forma en que la sociedad enfrenta la diferencia y la discriminación.
Interpretar al Narrador adulto implicó trabajar en la construcción de la temporalidad y el vínculo con el personaje del narrador niño, interpretado por Dante Barbera. Madanes explicó que el proceso creativo se apoyó en la colaboración con los jóvenes talentos del reparto, quienes aportaron frescura y autenticidad a la puesta en escena. La adaptación musical también incluye músicos en vivo y el uso de títeres, elementos que enriquecen la experiencia teatral.
Trayectoria y próximos proyectos
Además de su participación en Los ojos del perro siberiano, Alan Madanes ha formado parte de otras producciones destacadas como Sandro, el Gran Show, donde compartió escenario con Nacho Pérez Cortés, y Cuando Frank conoció a Carlitos, en la que exploró el universo de Sinatra y Gardel. Cada proyecto le ha permitido desarrollar nuevas herramientas actorales y musicales, adaptando su método de trabajo a las exigencias de cada personaje y producción.
Actualmente, Madanes se encuentra trabajando en su primer disco, un proyecto personal que espera concluir en los próximos meses. Aunque el teatro ha ocupado gran parte de su tiempo, el actor y músico mantiene el objetivo de lanzar su álbum, combinando su experiencia en el escenario con su pasión por la composición. Esta diversidad de proyectos refleja la versatilidad de su carrera y su interés por dejar una huella en el teatro musical argentino.
El teatro musical en Argentina y el impacto generacional
El auge del teatro musical en Argentina ha permitido que nuevas generaciones de artistas y espectadores se acerquen a propuestas innovadoras y desafiantes. Madanes considera que el género ofrece múltiples estímulos y compite directamente con la tecnología y las pantallas, lo que exige propuestas cada vez más creativas y comprometidas. Trabajar con jóvenes en el reparto le ha permitido mantener vivo el entusiasmo y la curiosidad que lo llevaron a dedicarse al arte desde pequeño.
En el contexto de la escena teatral argentina, la adaptación de Los ojos del perro siberiano representa una apuesta por historias profundas y actuales, capaces de dialogar con públicos diversos. Así como otras figuras del espectáculo han compartido detalles de su vida y carrera, como ocurrió en la conversación sobre convivencia y anécdotas personales de Moria Casán y Pato Galmarini (ver aquí la nota), la experiencia de Madanes muestra cómo el teatro puede ser un espacio de encuentro, aprendizaje y transformación.
En el teatro musical, la diferencia entre una adaptación y una nueva versión radica en el enfoque creativo y el respeto por la obra original. Mientras una adaptación busca trasladar la esencia de una historia a un nuevo formato, una nueva versión puede reinterpretar personajes, tramas o estilos según el contexto y el público. En el caso de Los ojos del perro siberiano, la adaptación musical mantiene el núcleo emocional de la novela, pero lo enriquece con música en vivo, nuevas dinámicas escénicas y una mirada contemporánea sobre los temas que aborda.