La actriz Barbie Vélez habló sobre la crianza de su hijo Salvador, de 3 años, y confesó el sentimiento de culpa que enfrenta al considerar dejarlo más tiempo en el jardín de infantes
Barbie Vélez, reconocida actriz argentina, abrió su vida personal al hablar sobre la crianza de su hijo Salvador, quien recientemente cumplió 3 años. Durante una entrevista en el programa Vuelta y Media, conducido por Sebastián Wainraich en Urbana Play, Vélez compartió cómo vive esta etapa y los desafíos emocionales que enfrenta como madre primeriza.
La experiencia de la maternidad
En la conversación, Barbie Vélez describió a Salvador como un niño intenso, adorable y muy conversador. Explicó que, aunque lo buscó y deseó mucho, la maternidad ha resultado ser un trabajo exigente y lleno de aprendizajes. Uno de los puntos que destacó fue su esfuerzo por dejar de llamarlo “bebé”, ya que nota que Salvador se identifica con esa palabra y busca fomentar su autonomía.
La actriz también compartió que, aunque otras madres suelen mantener el apodo de “bebé” durante años, ella intenta marcar una diferencia para ayudar a su hijo a crecer con mayor independencia. La charla incluyó anécdotas sobre cómo Salvador sorprende por su capacidad de hablar y comunicarse, lo que ha generado debates familiares sobre hasta qué edad se considera a un niño como “bebé”.
El dilema del jardín de infantes
Uno de los temas centrales de la entrevista fue la rutina diaria de Salvador en el jardín de infantes. Actualmente, asiste tres horas y media por día, tiempo que Barbie considera suficiente por ahora. Aunque existe la opción de dejarlo más tiempo, la actriz confesó que siente culpa al pensar en extender su permanencia en el jardín, una sensación que reconoció como común entre muchas madres.
Barbie aclaró que le gusta involucrarse en la vida escolar de su hijo, llevándolo y recogiéndolo personalmente. Sin embargo, admitió que aún no está lista para dar ese paso de soltarlo por más horas, a pesar de que sabe que eventualmente será necesario. La ambivalencia entre el deseo de acompañar a Salvador y la necesidad de fomentar su independencia es un tema recurrente en su día a día.
Celebraciones y vida familiar
En febrero, Barbie Vélez y su pareja, Lucas Rodríguez, organizaron una fiesta temática de dinosaurios para celebrar el tercer cumpleaños de Salvador. La decoración y los detalles del evento reflejaron el ambiente familiar y cercano que caracteriza a la familia Vélez, integrando tanto a niños como adultos en la celebración.
La actriz también participa en el ciclo Story Time en Bondi Live junto a su madre, Nazarena Vélez, y Alejandra Maglietti, donde suele compartir aspectos de su vida cotidiana y experiencias personales relacionadas con la maternidad. Este tipo de espacios ha permitido que otras figuras públicas también hablen abiertamente sobre los retos de la crianza, como ocurrió cuando Yanina Latorre relató su propio proceso para formar una familia en una emisión de PH Podemos Hablar.
Lo que sigue para Barbie Vélez
Por ahora, Barbie Vélez continúa adaptándose a los cambios que implica ver crecer a Salvador. Aunque reconoce que la culpa es parte del proceso, espera poder equilibrar su deseo de acompañar a su hijo con la necesidad de permitirle mayor autonomía. La actriz ha dejado claro que cada familia vive la maternidad de manera diferente y que no existe una única forma correcta de enfrentar estos dilemas.
En el mundo del entretenimiento, las historias personales de celebridades como Barbie Vélez suelen generar identificación entre el público, especialmente cuando abordan temas universales como la crianza y los desafíos emocionales que conlleva. La apertura de figuras públicas sobre estos temas contribuye a normalizar las dudas y sentimientos que experimentan muchas madres y padres en la actualidad.
En el contexto de la televisión y el entretenimiento, la maternidad de celebridades suele ser tema de interés porque permite a la audiencia conocer una faceta más íntima de quienes están acostumbrados a ver en pantalla. Además, las entrevistas y programas donde se abordan estos temas ayudan a visibilizar los retos reales de la crianza, diferenciando entre la imagen pública y la vida cotidiana fuera de los reflectores.