Bridgit Mendler ya no ocupa los titulares por sus papeles en Disney Channel. Ahora los ocupa por el crecimiento de Northwood Space, la startup aeroespacial que cofundó en 2023. La empresa acaba de levantar 100 millones de dólares en una ronda Serie B y también consiguió un contrato de casi 49.8 mdd con la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
El salto al espacio
Northwood Space desarrolla estaciones terrestres para conectar satélites en órbita con redes ubicadas en la Tierra. La empresa tiene su sede en El Segundo, California. Su trabajo se concentra en una parte poco visible del negocio espacial: la infraestructura que recibe, transmite y organiza los datos enviados desde el espacio.
Bridgit Mendler fue elegida para integrar la junta directiva de la Space Foundation en un puesto reservado para una nueva generación de líderes espaciales, mientras se desempeña como cofundadora y CEO de Northwood Space.
La ronda Serie B se reportó en enero de 2026. Contó con el respaldo de Andreessen Horowitz, Founders Fund, Washington Harbour Partners y Alpine Space Ventures. Antes de esa operación, la compañía había reunido 6.3 millones de dólares en financiamiento semilla con el apoyo de Founders Fund, Andreessen Horowitz y Also Capital.
El contrato federal se describió como un acuerdo de 49.8 millones de dólares firmado en enero de 2026. Le encarga a la startup una tarea concreta: modernizar la Red de Control de Satélites de Estados Unidos. Northwood afirmó que logró proporcionar enlaces de comunicaciones operativos a la Fuerza Espacial en los tres meses posteriores a la firma, de acuerdo con un reporte especializado.
La compañía también ha descrito Portal como una antena de panel plano y matriz en fase totalmente digital. El sistema puede mantener contacto con varios satélites en órbitas bajas, medias y geoestacionarias sin usar movimiento mecánico.
La Space Foundation incorporó a Mendler a su junta directiva en un asiento de New Generation Space Leader. El nombramiento se produjo mientras la ejecutiva ejercía como cofundadora y CEO de Northwood Space.
Una carrera fuera del guion
Mendler se hizo conocida durante la década de 2010 por su trabajo en Good Luck Charlie, Lemonade Mouth y Wizards of Waverly Place. También desarrolló una carrera musical antes de alejarse de la actuación a tiempo completo. Después no eligió otro proyecto de televisión. Se enfocó en estudiar tecnología, regulación y derecho.
La actriz completó una licenciatura en la University of Southern California y después cursó una maestría en el Massachusetts Institute of Technology. Más tarde estudió Derecho en la Harvard Law School, donde también fue copresidenta de la Harvard Space Law Society. Ese recorrido ayuda a entender su cambio de rumbo. Su perfil reúne entretenimiento, ingeniería, regulación y gestión empresarial.
En una conversación en el podcast NothingButTech, Mendler explicó que creció en una familia vinculada con la ingeniería. Su padre diseña motores de autos de alta eficiencia y baterías para vehículos eléctricos. Su madre trabaja como arquitecta especializada en edificios de diseño ecológico. La información disponible presenta ese entorno familiar como un antecedente de su interés por la tecnología.
Qué hace Northwood Space
La compañía no fabrica cohetes ni centra su negocio en construir satélites. Su objetivo es industrializar las estaciones terrestres, conocidas también como ground stations o telepuertos. Busca que la comunicación entre la órbita y las redes terrestres sea más rápida y eficiente.
La oportunidad comercial está ligada al aumento de satélites que se planean poner en órbita durante los próximos años. Cada unidad necesita infraestructura terrestre capaz de recibir y procesar información. Northwood Space busca ocupar un lugar propio dentro del ecosistema espacial sin competir directamente con los lanzadores.
La empresa informó que su instalación de Torrance, California, producía ocho sistemas Portal al mes. También se fijó como objetivo superar los 100 sitios con capacidad operativa en todo el mundo para finales de 2027. Mendler cofundó la compañía junto con su esposo, Griffin Cleverly, quien ocupa el cargo de CTO, y con Shaurya Luthra, jefe de software.
La startup define su propuesta como una conexión de datos entre la Tierra y el espacio. En términos concretos, el financiamiento y el contrato federal muestran que su apuesta se concentra en una pieza operativa específica del sector. El esfuerzo más amplio de la Fuerza Espacial fue reorganizado bajo el programa Satellite Communications Augmentation Resource. El programa utiliza el vehículo de contratación NOBLE de la Missile Defense Agency. Los primeros documentos técnicos debían presentarse el 15 de octubre y se esperaban adjudicaciones para instalaciones prototipo a comienzos de 2027.
Lo que cambia para Mendler
El caso de Mendler llama la atención porque su fama no proviene del mundo empresarial ni de la industria aeroespacial. Primero se hizo conocida como actriz y cantante para audiencias jóvenes. Después utilizó instituciones como USC, MIT y Harvard para orientar su carrera hacia una industria tecnológica especializada.
En marzo de 2026, durante la conferencia SATShow, Mendler afirmó que "seguirá habiendo exponencialmente más naves espaciales que suban a la órbita" y sostuvo que los sistemas terrestres deben evitar que los costos "se disparen". Su argumento une el crecimiento de las constelaciones satelitales con la necesidad de construir una infraestructura de comunicaciones más flexible y económica.
La ronda de 100 millones de dólares no convierte por sí sola a Northwood Space en una compañía dominante. Sí le da capital para ampliar una infraestructura que el crecimiento satelital vuelve cada vez más necesaria. También confirma que la empresa atrajo a inversionistas de alto perfil, además de conseguir un contrato público de casi 49.8 mdd.
Para el público que conoció a Mendler en Disney Channel, la noticia marca un cambio profesional concreto. No es solo una anécdota de celebridad. Su recorrido muestra que una carrera iniciada en la televisión puede llevar a dirigir una empresa tecnológica cuando existe preparación específica y una apuesta empresarial definida.
En este sector, una estación terrestre es el punto de enlace que permite que un satélite intercambie datos con sistemas en la Tierra. Por eso, el crecimiento de Northwood Space depende menos de la fama de su CEO que de su capacidad para convertir esa conexión en infraestructura operativa. La trayectoria de Mendler merece atención porque combina visibilidad pública con decisiones académicas y empresariales verificables. Su salto al espacio es una apuesta por la base terrestre de la nueva economía satelital, no solo un cambio llamativo de profesión.