El escenario del Auditorio Nacional de la Ciudad de México volvió a poner el azul en primer plano durante la participación de Danna Paola en Mentiras: All Stars. La artista mexicana apareció con una mirada retro que recupera referencias de las décadas de 1980 y 1990 sin reproducirlas de forma literal.
El color llegó al escenario
Danna Paola tiene 31 años e interpreta a Yuri en el musical. El maquillaje acompañó la caracterización del personaje y las canciones de la obra, incluida La gata bajo la lluvia. La máscara azul, sin embargo, escapó del lenguaje teatral: abrió una alternativa frente al rímel negro que domina muchas rutinas cotidianas.
En octubre de 2026, Danna Paola volvió a interpretar a Yuri y cantó «La gata bajo la lluvia» en una presentación de Mentiras: All Stars en Monterrey, junto a Belinda y Mariana Treviño.
La participación de Danna se presenta como una incorporación reciente a la versión itinerante de Mentiras: All Stars, no como una presencia permanente en el elenco original del musical. En Monterrey, su número llegó después de las actuaciones de Belinda y Mariana Treviño y terminó con una marcada reacción del público, de acuerdo con la cobertura del espectáculo.
La presentación también mostró el alcance del proyecto. Reúne distintas interpretaciones de sus personajes y el concepto Mentidrags. Regina Voce apareció como una versión alternativa de Yuri y cantó Luna Mágica.
La fuerza de la propuesta está en su escala. El color se concentra en las pestañas, cambia la expresión de la mirada y añade contraste a un estilo que puede mantenerse sobrio. No hace falta cubrir el rostro con tonos intensos ni convertir la rutina en maquillaje escénico.
Ese cambio también puede leerse junto con un análisis de looks construido alrededor de los tonos que han acompañado a otras figuras de la televisión.
Una tendencia con memoria
La máscara de pestañas de colores no nació con esta presentación. Su regreso retoma una estética asociada con los años ochenta y noventa, cuando figuras de la cultura pop como Madonna y Cyndi Lauper incorporaban pigmentos vibrantes a sus apariciones públicas y producciones de video.
La tendencia actual conserva el vínculo con la estética colorida de los años ochenta, pero se aleja de los tonos neón más intensos. Las versiones en azul oscuro y verde apagado funcionan como una alternativa más suave al rímel negro y facilitan su incorporación a un maquillaje cotidiano.
La diferencia actual está en la forma de llevarla. El color puede aparecer como un gesto puntual dentro de un maquillaje sencillo, en lugar de integrarse a una imagen recargada.
Durante varios años ganaron espacio las pieles de apariencia natural y las paletas neutras. La reaparición del azul rompe esa sobriedad de manera controlada. En el caso de Danna Paola, el recurso nació ligado a un personaje y a una puesta en escena, pero puede trasladarse a distintos niveles de intensidad sin perder su referencia retro.
El regreso del color coincidió con nuevas conversaciones sobre la interpretación de los clásicos de los años ochenta. Yuri comentó públicamente que Danna, Belinda y otras cantantes contemporáneas no interpretarían esas canciones de la misma manera que ella. La declaración generó comentarios sobre las distintas versiones de los temas dentro y fuera de Mentiras: All Stars.
Después del espectáculo de Monterrey, Mariana Treviño elogió las capacidades vocales de Danna y Belinda y describió una atmósfera positiva en la puesta. Ninguna de las dos cantantes ofreció comentarios a la prensa.
Cómo combinar el rímel azul
Las sombras café, beige, bronce y ocre ofrecen una base cálida para que el azul se distinga. Esta combinación concentra la atención en las pestañas y evita que el color compita con demasiados elementos.
También puede acompañarse con delineados o sombras blancas y negras para enmarcar el ojo y hacer que el pigmento capte más luz. La elección depende del efecto buscado: una capa ligera introduce una variación discreta, mientras una aplicación más marcada convierte las pestañas en el punto focal.
Ahí está su atractivo práctico. Permite experimentar sin recurrir a técnicas complejas ni modificar por completo el maquillaje del rostro.
Más tonos para la mirada
El azul comparte espacio con otras opciones. El borgoña aporta calidez y favorece especialmente a los ojos verdes o castaños. El marrón ofrece una alternativa más suave al negro y puede combinarse con ojos azules, verdes o castaños claros. El dorado suma luminosidad en miradas verdes y cafés.
Estas opciones funcionan como referencias, no como reglas rígidas. La tendencia gana sentido cuando el color se integra a la rutina personal y no cuando se copia literalmente un maquillaje de escenario.
El rímel negro conserva su lugar porque es versátil y discreto. El azul aporta una variación visible con un solo producto, sin exigir una transformación total de la imagen.
El rímel de color actúa directamente sobre las pestañas y modifica su presencia sin cubrir el párpado. Puede incorporarse en pequeñas cantidades y retirarse con la misma facilidad que cualquier máscara convencional. El resultado depende de la intensidad elegida y de los tonos que rodeen los ojos. En este caso, la técnica consiste en usar el color como acento.