Eiza González encontró en Milán una forma sencilla de actualizar los jeans acampanados: combinarlos con zapatos negros de tacón y dejar que el pantalón cubra casi todo el calzado. La actriz asistió al desfile Primavera-Verano 2027 de Bottega Veneta con una propuesta minimalista. Así, una prenda cotidiana pasó a ocupar el centro de su aparición durante la Semana de la Moda.
El giro del estilismo
La imagen fue distinta del complejo look ecuestre que había llevado en Nueva York para la pasarela de Ralph Lauren. En Bottega Veneta eligió otra dirección. Hubo menos accesorios visibles, líneas más limpias y una silueta basada en las proporciones.
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