En Madrid, Joaquín Ferreira sostiene una rutina de trabajo que incluye cine, series, entrenamiento y un curso de escritura. A los 40 años, ya tiene créditos en México, España y Estados Unidos, pero todavía espera construir en Argentina la carrera que imagina para su próxima etapa.
El éxito llegó desde afuera
Su presente en Madrid pasa por Enfrentados: Marfil, una película española de acción y romance que se estrenó como exclusiva de Prime Video en septiembre de 2026. Óscar Pedraza dirigió el filme, que dura 105 minutos y cuenta con Ester Expósito y Hugo Diego García en el reparto.
Ferreira interpreta a uno de los personajes de una historia basada en una novela de Mercedes Ron. En la trama, Marfil Cortés recibe como guardaespaldas a Sebastián Moore después de un misterioso secuestro. La acción se mueve entre escenarios vinculados a Nueva York y España.
Enfrentados: Marfil es una película española de 105 minutos dirigida por Óscar Pedraza y protagonizada, entre otros, por Joaquín Ferreira, Ester Expósito y Hugo Diego García.
Su recorrido también incluye su primer protagónico en España con Un match para papá y una participación en la serie de HBO Apego. En Disney+, forma parte de la segunda temporada de Coppola, el representante, donde interpreta a Poli Armentano.
En Argentina, su próximo estreno televisivo es Verdades sumergidas, una ficción de ocho episodios dirigida por Jazmín Stuart. La cantidad de proyectos no cambia su lectura personal: pese a la experiencia acumulada, siente que su carrera argentina recién comienza. Por eso, el éxito fuera del país funciona para él como una plataforma de regreso y no como un punto final.
Verdades sumergidas llegará a Telefe y Flow después de aproximadamente cuatro años guardada. La serie fue filmada originalmente bajo el título Medusa y está planteada como un thriller criminal con Cande Vetrano y Gastón Dalmau en los papeles principales.
Un papel junto a China Suárez
El regreso profesional a Argentina tomó forma cuando Adrián Suar lo convocó para La Hija del Fuego. Ferreira compartió trabajo con China Suárez e interpretó a un policía de pueblo. El proyecto tuvo un peso especial: volvió a trabajar en su país después de una espera de 10 años.
Durante este año también interpretó a Luis Vadalá en la biopic de Moria, La One. Para preparar el personaje, estudió su vida y reunió anécdotas sobre un hombre al que describió como marcado por la frustración y por el perfil machista de su época.
Ese trabajo lo acercó a Sofía Gala, quien interpretó a su madre en la producción. Ambos ya habían colaborado en Franklin, historia de un billete.
Su vínculo con la televisión argentina no termina en esos títulos. Verdades sumergidas fue grabada hace aproximadamente cuatro años y finalmente llegará a Telefe y Flow. El elenco incluye a Soledad Villamil, Violeta Urtizberea, Gabriel Goity y Fabián Arenillas, junto con Cande Vetrano y Gastón Dalmau, sus protagonistas.
La serie fue concebida como un thriller criminal. Su estreno recupera un proyecto que primero se presentó con el título Medusa y que permaneció fuera de pantalla durante años. Ferreira, además, deberá permanecer en Madrid hasta noviembre.
De las Bellas Artes a Netflix
Antes de actuar, Ferreira estudió Bellas Artes, arquitectura y diseño gráfico. A los 24 años se mudó a México en busca de nuevas oportunidades. El giro llegó en Playa del Carmen, cuando una desconocida le preguntó si era actor. Hasta ese momento, no había identificado esa vocación.
Días después participó en una publicidad filmada en República Dominicana. A los directores les gustó su trabajo y esa experiencia lo llevó a estudiar actuación en Ciudad de México. Para pagar su formación, trabajaba mientras cursaba. Más tarde se vinculó con TV Azteca, donde recibió un pago por estudiar.
Su primer gran salto llegó con Club de los Cuervos, la primera serie de habla hispana para Netflix. La producción tuvo cuatro temporadas y después generó un spin-off centrado en su personaje, El Potro.
Ese crédito le abrió la puerta a más propuestas en el exterior. También convirtió una intuición tardía en una profesión sostenida. Ferreira no llegó a la actuación desde una ruta académica lineal ni desde un plan definido: encontró el oficio después de probar distintas disciplinas y tuvo que sostenerlo con trabajo constante lejos de Argentina.
Una carrera que quiere echar raíces
En Madrid mantiene una rutina estricta. Medita, escribe, lee, entrena, practica kickboxing y toma un curso de escritura. También escribe poesía, mientras que la pintura quedó temporalmente relegada por falta de tiempo. Esa disciplina le sirve de estructura, aunque se define como una persona inquieta y desorganizada.
El actor se considera hipersensible y demasiado exigente consigo mismo. Dice valorar la honestidad, el humor inteligente y a las personas que no necesitan ocultar su carácter para encajar. En su estilo combina ropa vintage, prendas intervenidas, joyería y tatuajes. Algunos diseños los comparte con amigos y uno está dedicado a su padre.
En el plano personal confirmó que está conociendo a alguien desde hace algunos meses, aunque decidió preservar esa relación. También ha expresado desde siempre su deseo de ser padre. Reconoce que la profesión dificulta encontrar una pareja que acompañe ese proyecto.
Su prioridad profesional es más concreta: protagonizar una película argentina de autor, presentarla en un festival internacional y abordar en ella temas de la cultura del país.
La decisión de cuidar su intimidad encaja con una carrera que Ferreira intenta construir sin reducirla al ruido de la fama. En el entretenimiento también existen coberturas centradas en rumores, como este caso reciente, que muestran por qué conviene separar las declaraciones confirmadas de las especulaciones.
Ferreira ya demostró que puede sostener personajes en mercados distintos y moverse entre series, películas, biopics y televisión. Lo que todavía busca no es una validación internacional, sino continuidad en Argentina. Su experiencia en el exterior le da herramientas, pero el desafío será convertir ese recorrido en nuevos protagónicos y películas hechas en su propia tierra.
Una carrera internacional no equivale a una instalación definitiva fuera del país. El éxito de una película en una plataforma puede ampliar la visibilidad de un actor, pero no reemplaza el vínculo con la industria local ni garantiza nuevos proyectos en Argentina. Ferreira tiene créditos comprobables en varios mercados y próximos estrenos anunciados; su gran meta nacional todavía está pendiente.