Durante la promoción, Osvaldo Benavides explicó por qué aceptó interpretar a una versión ficcionada de Luis de Llano en la nueva serie de ViX. Macarena García encarna a una versión dramática de Sasha Sokol dentro de una historia inspirada en hechos reales.
El eje más delicado
Benavides dijo que el proyecto le permitía abordar el abuso sexual infantil y las relaciones de poder entre adultos y menores. Representar escenas sobre una adolescente de 14 años y un hombre de 39 exige una puesta en escena cuidadosa. Al haber sido niño actor, el intérprete también considera necesario revisar las prácticas de protección dentro de la industria.
La serie utiliza nombres de pantalla modificados y presenta versiones artísticas de personas reales; la historia de Sasha y Luis es uno de sus ejes centrales, pero no pretende ser una copia literal de sus biografías.
El riesgo está en que la ficción presente esa dinámica como un romance convencional o la suavice con recursos melodramáticos. La serie intenta mostrar el desequilibrio entre ambos personajes sin convertirlo en una historia romántica. Según Benavides, también busca llamar la atención sobre la protección de los menores y los problemas estructurales del espectáculo.
Una historia con contexto judicial
Sasha Sokol contó públicamente en 2022 que tenía 14 años cuando comenzó su relación con Luis de Llano, quien tenía 39. Después inició un proceso civil por daño moral, abuso sexual y vulneración de su vida privada. Según la información publicada por El País, no se abrió un proceso penal porque los hechos habían prescrito.
En junio de 2025, la Primera Sala de la Suprema Corte rechazó el amparo promovido por el productor. Con esa decisión quedó firme la resolución civil dictada a favor de Sokol.
El 2 de septiembre de 2026, Luis de Llano fue detenido temporalmente por incumplir una resolución relacionada con la reparación del daño y la obligación de ofrecer disculpas públicas. Fue liberado el 3 de septiembre, después de cumplir la sanción impuesta. Ese antecedente vuelve especialmente relevante la forma en que la producción representa los hechos y la responsabilidad de sus personajes.
El caso también cuenta con un contexto profesional revisado en un análisis previo sobre la influencia de la familia de Llano en el espectáculo mexicano.
Osvaldo Benavides explicó que el proyecto no busca únicamente reconstruir la trayectoria de Timbiriche. También pretende abrir una conversación sobre la protección de los menores y las prácticas de una industria en la que él mismo comenzó como actor infantil.
Ficción frente a archivo
Timbiriche mezcla recuerdos conocidos con una trama ficcionada. Benavides no buscó reproducir de manera exacta a Luis de Llano. El reparto recibió la indicación de trabajar desde entrevistas y materiales de archivo, junto con momentos reconocibles de la historia del grupo, sin convertir la serie en una reconstrucción documental.
Luis de la Rosa, quien interpreta a una versión de Erik, señaló que los actores tuvieron acceso a entrevistas y materiales de Televisa para comprender la época. La intención fue recuperar una verdad emocional. No se buscó copiar voces, gestos o conductas de las personas reales.
El uso de nombres alterados establece una distancia formal entre los personajes y las figuras que los inspiraron. Aun así, la línea narrativa relacionada con Sasha y Luis conserva una referencia reconocible para el público y concentra buena parte de la controversia alrededor del estreno.
El primer capítulo presenta la formación del grupo y el acercamiento entre Sasha y Luis. El segundo avanza hasta los 15 años de ella y vuelve más visible esa relación dentro de la narración.
Un estreno con desacuerdo
La producción llegó con una objeción pública de las figuras originales de Timbiriche. Alix Bauer y Diego Schoening comunicaron el 6 de octubre de 2026 que no participaron en el desarrollo de la serie. Mariana Garza también señaló que no fueron consultados.
Erik Rubín y Benny Ibarra se sumaron a la postura. Sasha Sokol formó parte del mismo comunicado. El grupo afirmó que no autorizó el uso de sus imágenes, voces o identidades.
Las figuras originales advirtieron que la versión artística puede mezclar hechos reales con situaciones inventadas. También señalaron que la producción no debe entenderse como un relato autorizado por sus protagonistas.
La posición del grupo marca una diferencia entre la promoción de una ficción inspirada en una investigación periodística y el testimonio directo de quienes vivieron la historia. ViX presenta el proyecto como una dramatización basada en hechos reales, pero los integrantes originales subrayaron que la serie no es la historia de Timbiriche contada por ellos.
El primer episodio tuvo un preestreno el 8 de octubre por Las Estrellas. La serie llegó oficialmente a ViX el 9 de octubre con sus dos primeros capítulos. Después se programó un capítulo nuevo cada viernes a las 7:00 p.m., hora de la Ciudad de México.
Una serie de ficción puede reorganizar tiempos y crear personajes inspirados en figuras reales sin funcionar como un documental ni como un expediente judicial. Esa diferencia permite que Timbiriche construya escenas y diálogos dramáticos, aunque no elimina la necesidad de distinguir entre lo representado y lo declarado públicamente.
En este caso, la producción mantiene como eje visible la desigualdad de edad y poder que rodeó la relación entre Sasha Sokol y Luis de Llano. La serie queda planteada como una dramatización crítica, no como una versión definitiva de la historia de Sasha Sokol.