Valentina Pergolini, hija de Mario Pergolini, sorprendió en el casting presencial de Popstars con una interpretación a capella de “Baby One More Time” y logró avanzar a la siguiente etapa del reality musical de Telefe
Valentina Pergolini, hija menor del conductor Mario Pergolini y de la psicóloga Dolores Galán, participó en el regreso de Popstars a la televisión argentina. La joven de 20 años se presentó en el Estadio Mary Terán de Weiss, en Buenos Aires, para la etapa presencial del casting, donde interpretó a capella el clásico “Baby One More Time” de Britney Spears. Su audición, de 30 segundos, fue parte del proceso que reunió a 3,000 aspirantes seleccionadas tras una etapa virtual de seis meses.
El proceso de selección en Popstars
La dinámica del casting presencial exigía a cada participante una prueba breve y sin acompañamiento musical. Valentina, identificada con el número 2274, eligió una canción icónica del pop internacional para presentarse ante los coaches del reality. Al finalizar la jornada, el conductor Nicolás Vázquez anunció los números de quienes avanzaban a la siguiente ronda, y el de Valentina fue incluido entre los seleccionados, permitiéndole continuar en la competencia.
Trayectoria artística y formación
Antes de su participación en Popstars, Valentina Pergolini ya había iniciado una carrera en las artes escénicas, distinta a la de su padre en medios de comunicación. Su primer trabajo profesional llegó tras superar audiciones abiertas para la comedia musical Despertar de Primavera (Spring Awakening), bajo la dirección de Fernando Dente en el Teatro Ópera. En esa producción interpretó el papel de Anna, en una obra que aborda temas complejos como la sexualidad adolescente y la violencia intrafamiliar.
Además de su experiencia actoral, Valentina estudia la licenciatura en Artes Escénicas y ha trabajado en producción teatral en proyectos como Rent y El Principito, también bajo la dirección de Dente. Según ha compartido en entrevistas, su formación integral le permite comprender tanto el escenario como el trabajo detrás de escena, y considera que su apellido no ha sido determinante en las oportunidades que ha obtenido.
Reacciones y contexto familiar
Durante el casting, Valentina evitó mencionar su parentesco con Mario Pergolini y se mostró como una participante más, destacando el ambiente positivo entre las aspirantes. En declaraciones previas, ha señalado que su familia mantiene un perfil bajo y que esto le ha permitido construir su propio camino en el medio artístico. Su padre, aunque la ha apoyado emocionalmente, no ha intervenido en los procesos de selección ni en sus logros profesionales.
La exposición pública de Valentina ha sido limitada hasta ahora, a diferencia de sus hermanos mayores, quienes vivieron una etapa de mayor visibilidad mediática por la carrera de su padre. Esta situación le ha dado libertad para presentarse en Popstars sin expectativas externas ni trato diferencial, algo que también se observa en otras trayectorias de figuras del espectáculo argentino, como se ha analizado en el caso de Moria Casán y su impacto en la televisión.
Qué sigue en el reality y detalles pendientes
Con su avance en Popstars, Valentina Pergolini se suma al grupo de jóvenes que buscarán un lugar en la siguiente etapa del reality musical de Telefe. Hasta el momento, la producción no ha revelado cuántas participantes serán seleccionadas para la fase final ni cómo se estructurará la competencia en televisión abierta. Tampoco se ha confirmado si habrá votaciones del público o si el formato mantendrá las reglas tradicionales de ediciones anteriores.
La presencia de Valentina en el programa ha generado interés por tratarse de una figura con antecedentes familiares en los medios, pero su participación se ha dado bajo las mismas condiciones que el resto de las aspirantes. El desarrollo de la competencia y la evolución de las participantes serán claves para definir el rumbo de esta nueva temporada de Popstars.
En los reality shows musicales como Popstars, el proceso de selección suele dividirse en varias etapas: primero una convocatoria abierta, luego filtros virtuales o presenciales, y finalmente pruebas ante coaches o jurados. El avance de un participante no garantiza su presencia en la fase televisada, ya que la producción puede realizar nuevos recortes antes de definir el reparto definitivo. Además, la dinámica puede incluir votaciones del público, decisiones de los jueces o desafíos grupales, según el formato elegido por la producción en cada temporada.