En junio de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación negó el amparo solicitado por Luis de Llano Macedo y ratificó la condena por daño moral, violencia sexual y violación a la vida privada contra Sasha Sokol. Ese fallo forma parte del contexto de la serie sobre Timbiriche, que se estrena el viernes en ViX Premium.
Un estreno con un conflicto real
La producción reconstruye la historia del grupo desde una investigación que duró más de un año. Pablo Cruz explicó que el equipo reunió a varios investigadores antes de convertir ese material en una historia dramática. La serie recupera canciones como «Si no es ahora», «Tú y yo somos uno mismo» y «Besos de ceniza», pero no se queda en las coreografías ni en la nostalgia.
La primera temporada fue anunciada con ocho episodios: el primer capítulo tendría una emisión especial en Las Estrellas el 8 de octubre de 2026 y los dos primeros llegarían a ViX el 9 de octubre.
El caso de Sasha Sokol ocupa la parte más delicada de la trama. Ella denunció que Luis de Llano Macedo abusó de ella cuando tenía 14 años y él 39. La sentencia de la Suprema Corte también fijó un precedente: las víctimas de situaciones similares pueden buscar justicia por la vía civil sin que se apliquen plazos de prescripción.
El fallo cambia la forma de mirar la historia. La serie puede recrear una época de éxito musical, pero la decisión judicial pone límites concretos a la nostalgia y obliga a revisar la autoridad que los adultos tenían sobre adolescentes convertidos en figuras públicas.
Timbiriche fue una presencia central del pop latinoamericano de las décadas de 1980 y 1990. En la historia pública del grupo también aparecen antiguas integrantes como Thalía y Paulina Rubio, además de los seis músicos que ahora se pronunciaron sobre la serie.
Los integrantes se deslindan
Benny Ibarra, Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín y Sasha Sokol publicaron un comunicado conjunto el 6 de octubre. Dijeron que no participaron en la creación de la serie, que nadie les consultó sobre sus historias y que no autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad. La postura fue recogida en un reporte de Infobae.
Los músicos reconocieron el derecho de los creadores a ejercer la libertad artística, pero marcaron una diferencia entre inspirarse en una época y construir una historia ficticia alrededor de personas vivas y reconocibles sin su participación. También señalaron que el proyecto no cuenta la historia de Timbiriche desde la voz de sus propios integrantes.
La serie puede tomar como referencia una época y una agrupación conocida. Pero sus personajes son identificables, y por eso pesa la falta de consulta. Hasta ahora, el material disponible confirma el deslinde de los seis miembros mencionados, no una participación creativa de ellos.
Los exintegrantes también dijeron que conocen el carácter ficcional de la producción y la posibilidad de que mezcle hechos reales con situaciones que nunca ocurrieron. No confirmaron cómo serán representados ellos ni sus familias. A la vez, dejaron abierta la posibilidad de contar algún día la historia del grupo de manera respetuosa, con la participación de sus protagonistas y desde su propio punto de vista.
Para el público, la diferencia es clara: la serie no debe tomarse como un testimonio autorizado de Timbiriche. Es una obra de ficción respaldada por una investigación propia. Las declaraciones de los exintegrantes dejan claro que sus versiones no fueron incorporadas mediante una colaboración formal.
El reparto frente al pasado
Osvaldo Benavides interpreta a Luis de Llano Macedo y Macarena Garcia representa a una versión ficcionada de Sasha Sokol. Benavides explicó que su experiencia temprana en la industria del entretenimiento le permitió entender parte del entorno profesional en el que se desenvolvieron los integrantes de Timbiriche. Según lo que ha expresado sobre la serie, su trabajo evita presentar aquel periodo como una etapa completamente luminosa.
Macarena Garcia ha dicho que trabajar con este personaje le generó empatía hacia las personas a quienes la historia pueda resultar cercana. El conflicto no aparece solo como un episodio de la farándula. También aborda una experiencia de abuso que puede resonar con otras víctimas y plantea qué puede hacer una persona menor de edad cuando un adulto controla su entorno profesional.
Los actores que interpretan a los integrantes del grupo tienen alrededor de 20 años. Conocían la música sobre todo por referencias familiares o por haberla escuchado en celebraciones. Edu Maruri, actor ecuatoriano que interpreta a Edu, explicó que su madre era fanática de la banda y que el trabajo le permitió entender mejor su alcance. El reparto reúne intérpretes mexicanos, argentinos, ecuatorianos y uruguayos.
La preparación incluyó entrenamiento musical para que los actores cantaran las canciones en vivo, sin recurrir a la pantomima. Kiko Campos, productor musical de Timbiriche en la vida real, estuvo presente en el set. Jesusa Ochoa explicó que las entrevistas, los conciertos y las interacciones públicas ayudaron al reparto a construir la dinámica familiar del grupo. La música recrea aquella etapa, pero también contrasta con el lado más oscuro de la historia.
Lo que dejó el fallo
Sasha Sokol comenzó a hablar públicamente del caso en 2022, después de una entrevista en la que Luis de Llano Macedo se refirió a ella. En sus publicaciones de ese año afirmó que el silencio de mujeres en situaciones semejantes permite que hombres como él continúen actuando de la misma manera. En 2025 celebró la decisión de la Suprema Corte y explicó que a los 14 años no tenía herramientas para entender lo que ocurría ni para defenderse.
En septiembre, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México ordenó el arresto temporal de Luis de Llano Macedo por incumplir reiteradamente la sentencia. La decisión llegó después de que se negara a presentar una disculpa pública dirigida a Sokol y a publicar una síntesis del fallo. Esa medida pertenece al expediente judicial. No es una escena de la serie ni una consecuencia inventada por la ficción.
El caso llega a una plataforma de streaming después de que la trayectoria de Timbiriche se consolidara como uno de los referentes del pop mexicano de los años 80. La distancia entre nostalgia y representación también aparece en otras carreras iniciadas durante la infancia, que suelen adquirir lecturas públicas distintas con el paso del tiempo, como muestra este caso de infancia artística.
La serie puede acercar a nuevas generaciones a la música de Timbiriche, pero su tratamiento del abuso será central para la lectura del proyecto. La sentencia de la Suprema Corte y el deslinde de los exintegrantes ofrecen el contexto para separar una recreación dramática de una versión autorizada de los hechos.
Una ficción basada en investigación no equivale a un documental ni reemplaza un testimonio judicial. La investigación puede orientar la construcción de personajes y situaciones, pero las decisiones dramáticas pertenecen a los creadores. El fallo contra Luis de Llano Macedo y la denuncia pública de Sasha Sokol son hechos documentados dentro del material disponible; las escenas y los diálogos de la producción forman parte de una interpretación narrativa.