La guionista Donna Tefa Sanguinetti criticó en redes sociales un mensaje que justificaba al cuádruple femicida Ricardo Barreda tras el estreno de la película en Prime Video, reabriendo el debate sobre la representación del caso y el enfoque de género en la producción
El reciente estreno de la película Barreda en Prime Video volvió a poner en discusión uno de los crímenes más recordados de Argentina y la manera en que la sociedad ha interpretado el caso a lo largo de los años. La producción, dirigida por Daniela Goggi y con un reparto encabezado por Luis Machín, Carla Peterson, Mercedes Morán, Maite Lanata y Margarita Páez, busca ofrecer una mirada distinta sobre el cuádruple femicidio cometido por Ricardo Barreda en 1992 en La Plata.
Reacción de la guionista ante la controversia
Donna Tefa Sanguinetti, actriz y una de las guionistas de Barreda, expresó su rechazo a un mensaje viral en la red social X que justificaba al asesino a partir de una escena del film. El usuario hacía referencia a una secuencia en la cocina y sugería que el comportamiento de las mujeres de la casa explicaba el crimen, lo que generó una fuerte respuesta de Sanguinetti. La guionista señaló que, pese al paso del tiempo, persisten discursos que minimizan la responsabilidad del femicida y cuestionó que aún existan sectores que buscan justificar la violencia extrema contra mujeres.
Enfoque de género y reconstrucción del caso
La película Barreda se distancia de relatos centrados únicamente en la figura del asesino y pone el foco en las víctimas: Gladys Marta Mac Donald, Elena Arreche, Cecilia Barreda y Adriana Barreda. La producción apuesta por una reinterpretación feminista del caso, desarmando el mito del “ídolo popular” que se construyó en los años 90 y visibilizando a las cuatro mujeres asesinadas como víctimas de un cuádruple femicidio. Este enfoque busca contrarrestar la narrativa histórica que durante décadas favoreció la versión del propio Barreda.
Reparto y detalles de la producción
Barreda llegó a Prime Video con un reparto destacado: Luis Machín interpreta a Ricardo Barreda, mientras que Carla Peterson, Mercedes Morán, Maite Lanata y Margarita Páez dan vida a las víctimas. La película explora la dinámica familiar y el lugar que cada una de las mujeres ocupaba en la casa, alejándose del morbo mediático y la fascinación por el asesino. La producción también invita a reflexionar sobre cómo la sociedad argentina naturalizó durante años discursos misóginos y bromas que banalizaban el crimen.
Contexto social y repercusiones actuales
El caso Barreda sigue siendo un ejemplo de las limitaciones con las que se analizaba la violencia de género en los años 90, cuando la figura penal del femicidio aún no existía en Argentina. El debate público de la época giraba en torno a la “emoción violenta” y el supuesto sufrimiento del agresor, dejando de lado la perspectiva de las víctimas. Con el estreno de Barreda, la discusión se actualiza y se centra en la revisión crítica del relato dominante, en línea con otras producciones recientes que han reabierto debates sobre la representación de hechos reales en el entretenimiento. En este sentido, la cobertura de temas sensibles en el cine y la televisión, como ocurrió con la gira de Adrián Uribe en programas matutinos (ver más sobre la presencia de figuras en televisión), muestra cómo la industria sigue enfrentando desafíos para abordar historias complejas con responsabilidad.
La diferencia entre una producción basada en hechos reales y una ficción tradicional radica en el tratamiento de los personajes y la fidelidad a los acontecimientos. En el caso de Barreda, la apuesta por una perspectiva de género y la centralidad de las víctimas marcan una distancia clara respecto a versiones anteriores. Para la audiencia, esto implica una oportunidad de repensar cómo se narran los crímenes en el entretenimiento y qué voces se priorizan en la reconstrucción de la memoria colectiva.