Sebastián fue llevado a Ciudad de México después de una crisis en Mérida que puso a Federica Quijano y a su familia en una situación difícil. La cantante explicó que su hijo, de 19 años y con autismo, la agredió físicamente durante el episodio. Para reducir el riesgo de otra crisis durante el viaje, fue necesario darle un calmante.
Traslado a Ciudad de México
Federica Quijano decidió llevar a su hijo a Ciudad de México para buscar atención especializada y un tratamiento que pudiera ayudarlo a manejar mejor estos episodios. Según contó, en Mérida no encontró un lugar adecuado para atenderlo durante una crisis de esa intensidad. Hizo el traslado con apoyo de su pareja, Vanessa Rodríguez, de acuerdo con la cobertura de Infobae.
Sebastián tiene 19 años y su cumpleaños fue ubicado el 28 de agosto; la crisis ocurrió antes de las entrevistas de Federica Quijano a mediados de septiembre.
La situación comenzó mientras la cantante estaba en Mérida junto a su hija, según el relato retomado por distintos medios. Durante el episodio, Federica dijo que Sebastián la golpeó y la mordió. También intentó salir de la casa. La familia pidió ayuda, pero, de acuerdo con la versión de la cantante, el apoyo de un policía de la cerrada no bastó para controlar la situación.
Más tarde, Quijano aclaró que no se trató de una sedación total. Explicó que le dieron un calmante o medicamento ligero para que pudiera viajar en avión con seguridad y reducir la posibilidad de otra crisis durante el trayecto. Esa precisión fue difundida en una entrevista retomada por Radio Fórmula.
El caso también abrió un debate sobre la falta de infraestructura para atender crisis relacionadas con el autismo en Mérida. Federica afirmó que no encontró un espacio adecuado antes de decidir el traslado a Ciudad de México.
La crisis en Mérida
El relato de Federica describe una emergencia familiar concreta. Hubo agresiones físicas, un intento de salir del domicilio y la necesidad de pedir ayuda externa. La cantante también señaló que la diferencia física entre ambos hizo más difícil contenerlo. La información disponible no precisa cuánto duró el episodio. Tampoco identifica un parte médico relacionado con esa intervención.
La madre sí mencionó públicamente que Sebastián tiene autismo. No se ha informado de un diagnóstico nuevo ni de una causa médica específica para la crisis. Por eso, no es posible atribuir el episodio a otra condición ni presentar el nuevo tratamiento como una solución confirmada. Lo reportado es que la familia buscó atención en Ciudad de México después de no encontrar en Mérida el apoyo que consideraba necesario.
Atención especializada pendiente
Medios que dieron seguimiento al caso reportaron que Federica permaneció en Ciudad de México junto a Sebastián mientras buscaban un lugar para que recibiera atención especializada. La cantante no ha informado en qué consiste el tratamiento, quién lo proporcionará ni cuánto tiempo permanecerán en la capital.
Tampoco se ha confirmado que Sebastián haya sido dado de alta ni que exista un diagnóstico adicional. Estos datos permiten distinguir entre un traslado para buscar una nueva etapa de atención y una hospitalización que no ha sido confirmada públicamente.
Integrantes de Kabah respaldaron la versión pública de Federica al hablar del estado de su hijo en entrevistas posteriores. Sus declaraciones mantuvieron la idea de que el traslado fue urgente y estuvo motivado por una crisis aguda. Tampoco añadieron un parte médico oficial. Como ocurre con otras historias sobre familiares de figuras públicas, como un vínculo familiar, el interés periodístico está en lo que la persona decidió comunicar y en los límites de lo que todavía se conoce.
Lo que falta confirmar
La cantante no ha dado más detalles sobre el estado actual de Sebastián ni sobre la evolución de la crisis. Tampoco se ha confirmado si el tratamiento ya comenzó, si tendrá seguimiento en Ciudad de México o si el joven regresará después a Mérida.
Lo central no es convertir un episodio familiar en espectáculo. La decisión fue trasladar a Sebastián a otra ciudad y utilizar un medicamento ligero para hacerlo de forma segura. Esa medida muestra la gravedad que tuvo el momento para la familia, pero por sí sola no permite conocer el diagnóstico ni anticipar el resultado de la atención.
En este tipo de reportes, una crisis describe un episodio puntual. No equivale automáticamente a una enfermedad confirmada. Del mismo modo, un traslado con un calmante no demuestra por sí mismo una hospitalización prolongada ni un diagnóstico determinado. La información confirmada se limita a lo explicado por Federica: hubo una crisis en Mérida, existieron agresiones físicas, se buscó ayuda y Sebastián fue llevado a Ciudad de México para recibir atención especializada. El resto tendrá que esperar una actualización directa de la cantante o información médica autorizada.