La telenovela dejó de ser solo un producto televisivo. Ahora también es el eje de una exposición de arte contemporáneo en Nueva York. Telenovela abrió el 9 de septiembre de 2026 en Americas Society con 52 obras de 57 artistas de América Latina, el Caribe, Europa y Estados Unidos. Las piezas examinan cómo el melodrama cruzó fronteras sociales y geográficas. ARTnews destacó la cifra y el alcance internacional de la muestra.
Una entrada teatral
La exposición comienza con un prólogo audiovisual de varias pantallas y elementos de un estudio de televisión. En el centro aparece Instituto de la telenovela: Entre la gloria y el olvido, de Pablo Helguera. Es una nueva versión de un proyecto que el artista desarrolla aproximadamente desde 2007.
La instalación de Pablo Helguera reúne escenas filmadas con actores locales en Bogotá, Buenos Aires, Ciudad de México y Río de Janeiro; el acceso a un estudio de TV Globo fue cedido en especie.
Helguera filmó escenas con actores locales en Bogotá, Buenos Aires, Ciudad de México y Río de Janeiro. TV Globo proporcionó el acceso a los estudios en especie. La instalación enfrenta las fórmulas conocidas del melodrama con los matices de cada ciudad. No presenta la telenovela como un lenguaje único.
El resultado no intenta reconstruir una producción específica. Muestra los recursos visuales y narrativos que hicieron posible que las historias de amor, conflicto familiar, ascenso social y pérdida circularan entre países con contextos distintos.
El proyecto también es itinerante. En un texto publicado el 24 de septiembre de 2026, Helguera confirmó que distintas versiones de Instituto de la Telenovela habían existido en Bogotá, Ciudad de México, Buenos Aires y Río de Janeiro. El recorrido dialoga con la circulación regional del género.
La versión neoyorquina continúa una investigación que Helguera desarrolla desde aproximadamente 2007. El proyecto ha adoptado distintas formas en varias ciudades latinoamericanas, reforzando la idea de la telenovela como un formato móvil y culturalmente adaptable.
Más allá del bajo consumo
Durante décadas, sectores de la crítica descartaron la telenovela como televisión melodramática o consumo cultural "lowbrow". Aimé Iglesias Lukin, directora y curadora en jefe de arte de Americas Society, sitúa esa tradición dentro de una discusión histórica, social y política más amplia. Según su planteamiento, el arte y la telenovela permiten moverse entre la ficción y la realidad para mirar la vida cotidiana de otra manera.
La selección reúne pintura, video, dibujo, fotografía, instalación y performance producidos desde la década de 1970 hasta el presente. Las piezas exploran la identidad, la clase, el género y la migración. También usan recursos asociados con el género, como el exceso emocional, el camp, los interiores artificiales y la repetición episódica.
La exposición aborda una contradicción concreta. Muchas personas disfrutaron las telenovelas, pero ocultaron ese gusto por prejuicios de clase y jerarquías culturales. En comunidades diaspóricas y redes migrantes de ciudades como Nueva York, el melodrama puede convertirse en una conexión nostálgica y en un espacio para compartir la catarsis.
Artistas y obras clave
Alexander Apóstol presenta La salvaje revolucionaria en horario estelar, una instalación que combina un libro de artista con video. La obra relaciona ideologías políticas con recursos de la televisión de horario estelar. Daniela Rossell examina la riqueza y las diferencias de clase en los retratos domésticos cuidadosamente escenificados de la serie Ricas y famosas.
Sol Calero y Dafna Maimon desmontan la construcción del espacio televisivo en Desde el jardín. Leda Catunda aborda la iconografía romántica de los medios masivos con la obra acrílica Os Amantes. El recorrido también incluye trabajos de Felix Gonzalez-Torres, Vik Muniz, Hélio Oiticica, Martine Gutierrez, Coco Fusco, Nao Bustamante, Julio Galán y Francesco Vezzoli.
La presencia de estas obras cambia la pregunta central. Ya no se trata de decidir si la telenovela merece entrar al museo. Se trata de observar qué revela sobre las sociedades que la producen, consumen, recuerdan y comparten.
Fechas y recorrido internacional
Telenovela permanece abierta en Americas Society, ubicada en 680 Park Avenue en Nueva York, hasta el 27 de marzo de 2027. Después de su presentación neoyorquina, la muestra viajará a instituciones asociadas en México y Brasil. El material disponible no especifica cuáles serán esas sedes ni las fechas de cada etapa.
La escala regional importa porque el género que analiza la exposición nació de circuitos de circulación amplios. Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela aparecen como espacios donde las historias serializadas atravesaron estratos sociales y fronteras regionales. También contribuyeron a formar memorias colectivas.
Para quienes conocen la telenovela por la televisión abierta o por la experiencia familiar migrante, la muestra ofrece otra lectura sin borrar su origen popular. El enfoque también dialoga con la historia de las villanas y los imaginarios televisivos que siguen presentes en la cultura latinoamericana, como muestra este análisis previo sobre Cuna de lobos.
La exposición no es una defensa nostálgica de la televisión ni una simple colección de referencias conocidas. Es una decisión curatorial. El melodrama merece ser estudiado porque registra conflictos de clase, género, pertenencia y migración con un alcance masivo que el arte institucional no puede ignorar. Telenovela lleva ese lenguaje a la galería sin quitarle su dimensión popular y convierte un prejuicio cultural en una herramienta legítima de análisis.